viernes, septiembre 17, 2010

La fabula del Príncipe Azul.

Tomado sin permiso de mi prima Carolina Otero http://twitter.com/Carolina_Otero

Desde antes que podamos caminar nuestras Madres nos meten en la cabeza el famoso Príncipe  Azul, y el vivieron felices para siempre...#error

Lo peor del cuento: Tienes que ser una doncella, casta, pura, virginal, desvalida que sólo podrá ser feliz si consigue al Príncipe Azul... Después de años de escuchar el cuento de hadas, nos saltan con la liberación femenina...ohhh era mejor el cuento, sólo teníamos que esperar al puto príncipe. Ahora resulta que además de parecer unas frágiles doncellas, tenemos que trabajar, arreglar el carro, ser unas Tigras (pero sólo en la cama).

Mientras que al fulano Príncipe (latino) desde chiquito le dicen que se las coja a todas, mientras más doncellas, más encantador se volverá. El Príncipe tampoco la tiene fácil, debe ser fuerte, varonil, proveedor de todo y nunca mostrarse débil, es un verdadero choque de egos. Después de escuchar el cuento casi hasta nuestra adolescencia, revienta la mal entendida liberación femenina...hombres y mujeres enfrentados.

Se supone que la princesa del cuento no debe mover ni uno sólo de sus delicados dedos y esperar que el niño llegue a rescatarnos...pero ¿de que? Los Príncipes ahora también se montan en su torre y quieren que los rescatemos montadas en un Dragón, pero que sigamos siendo frágiles. Montarse en un Dragón a rescatar a nuestro Príncipe sin despeinarnos no es fácil, y para cuando llegamos el niño ya pidió amor en la web. De todos eso deriva el que muchas mujeres se sientan incompletas sin el Príncipe, y aún con él, porque no cumple con las cualidades del cuento..

Es hora que dejemos de creer en cuentos y entendamos de una vez que somos seres reales, se los digo Yo, que ya he besado a unos cuantos sapos! Pero de verdad que es como un chip que nos meten desde niñas, ha sido de poca ayuda en nuestras relaciones personales. Es verídico ese rollo...la raíz de todos los problemas de parejas.

Y todo empezó por que vi a una niña toda triste por un sapo...jajaja

Ya hablé mucho de cuentos, los dejo por un rato, tengo una cita con el amor de mi vida, el Príncipe de mis sueños....