viernes, marzo 12, 2010

Dante

Es el nombre de mi primer nieto nacido el pasado 10 de marzo de este año. Hijo de mi hija mayor Ariana. Lo tuve en mis brazos el 11 de marzo a las 16:30 hrs. un poco después de tener 24 horas de haber nacido. Ver a mi hija en el rol de madre me hizo recordar mi experiencia de padre cuando nació Ariana, hace 21 años. El bebe es precioso, lo primero que me llamo la atención es el tamaño de sus manos y la tranquilidad que inspira al estarlo cargando. En ese preciso momento se vienen a la memoria los aciertos y desaciertos que he experimentado a lo largo de mi vida y dirijo mi pensamiento hacia ese lugar donde deseo que los aciertos de Dante sean más que sus desaciertos, y que estos últimos sean diferentes a los de sus padres y sus abuelos. Una nueva posibilidad se presenta ante el universo, coloreada de esperanzas y buenos deseos con su dosis de problemas y situaciones que seguro tendrá que enfrentar. Deseando que encuentre el apoyo necesario para guiar sus pasos en las vivencias de sus familiares inmediatos primero y en las amistades que con el tiempo lo acompañaran en su vida. Ofrecer perspectiva y no consejos, se convierte en una frase que siento deseo aplicar en la vida de Dante. Padre se tiene solo uno, abuelo se tienen dos; es probable que este sea uno de los motivos por los cuales los nietos se disfrutan más, implica la mitad del trabajo realizado con los hijos y bajo la complicidad del padre de los mismos. Me es complicado plasmar en este espacio con palabras lo que se gesta en mi corazón y mente, se hilara una secuencia infinita de sucesos con sus momentos intensos que al verlos a lo largo de la flecha del tiempo darán forma al individuo que hoy llamamos Dante y que algún día, el me llamara "Abuelo".